El Rey y Milei intercambian un saludo lejano en posición de Bukele

El rey Felipe VI y el presidente de Argentina, Javier Milei, coincidieron este domingo en el cargo del segundo mandato del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, y consagraron un saludo leján con un gesto de cabeza.

Milei es enviada junto a representantes de otros países como Marruecos, Belice, Guinea Ecuatorial o el presidente de Ecuador, Daniel Noboa, alojados como asientos justos colocados para la pose de Bukele al conocimiento de la Plaza Cívica o la Plaza del Barrio Capitán General Gerardo.

Del otro lado, en el otro lugar del pasillo y también en primera fila, estaba el lugar designado para el jefe del Estado español, que será el último en presentarse ante el público. Felipe VI avanzó al paso y salvó el sector derecho con un gesto bajando la cabeza que correspondió a Noboa, Milei y los demás representantes.

Inmediatamente, el Rey se sentó con su correspondiente butaca y le planteó la postura del segundo mandato de Bukele.

Crisis diplomática

La interacción Entre el monarca español y Milei es objeto de atención Debido a la crisis diplomática abierta entre ambos países y que dejó al jubilado de la Embajada de España en Buenos Aires en respuesta a la intervención de Milei durante un acto del partido Vox el pasado 19 de mayo en Madrid sobre la descrita Begoña Gómez, la esposa del El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, tildado de “corrupto”.

La reunión tuvo lugar mientras Nayib Bukele se presentaba a un segundo mandato como presidente de El Salvador en una ceremonia frente al Palacio Nacional de San Salvador donde destituyó a la banda presidencial. En la jura de carga pronunció un discurso sobre lo que se compara con las pandillas con un «cáncer» ahora desaparecido.

“La sociedad salvavareña es como una persona enferma aún. Ha habido múltiples enfermedades desde el nacimiento (…), pero más de 30 años después apareció una enfermedad más grave y urgente, el cáncer de las pandillas, que se produjo en este momento de resolución más urgente. Y todos registramos eso.

“Ningún gobierno pudo combatirlo (…). Hace cinco años, aquí en esta misma plaza, las personas que confiaron y defendieron nuestras decisiones que tomamos a destino, aunque algunas personas sondearon la medicina Amarga (…) y juntos tenemos nuestras bibliotecas del cáncer de las pandillas, “Juntar nuestras bibliotecas de inseguridad”, argumentó.